κάθαρσις.
En la antigüedad, el espectador griego, por las acciones de la tragedia, experimentaba simpatía (pathos) con las experiencias del héroe por medio del sentimiento de la compasión (éleos) y el miedo o terror (phobos), provocando en los griegos una purificación de sus pasiones y una comprensión del hombre con relación a su destino (hado) y al de los dioses.
Por medio de la creación literaria, entre el escritor y el que lo lee, se abre una posibilidad de liberación en el uno como en el otro, el diálogo.

20/1/11

Agosto

Está la memoria del silencio
Comprimida en un solo pecho, el mío.

La Luna ha cavado por suerte
Su tumba en mi alma, la desventura
Me decora como mausoleo de su
Única llama, soledad.

Y no hay otro eco en el mundo
Que el reverberado por mi aliento.
Soy lo que tus besos nunca recorrieron:
Escombros de piel en noche de puñales.

Sé que los vientos de Agosto arrancan
Girasoles de tu cabello, que tu mirada
Esmeraldada impregna calles incógnitas,
Y bien podría decir que tu ser
Se deshaga en la sustancia más sutil
A punto de bordear la boca del abismo;
No es este el dilema ni el destino de la muerte,
Es la irrecusable falta de mi rastro en los tuyos.

En un día colmado de ti, cada cosa y momento
Del mundo eran experiencia de la alegría.
Vi la dicha con que envejecen las cosas:
El retrato del tiempo en los viejos licores,
La casona familiar extraña a sus visitantes,
Una mano venal entretejida a la otra.

Me sostengo fuertemente, me arrastra
Tu ausencia de las mortajas. La tristeza
Me revela un secreto nuevo,
Soy el olvido del tiempo,
Algo en mí se detuvo:
El amor.
        

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